Cuando el lavarropas se dañe y no pueda funcionar correctamente, siempre lo hará después de haber introducido la ropa en él (quedando atrapada hasta que el servicio técnico revise el aparato).
Suponiendo la situación del axioma anterior:
Durante una fiesta de cualquier índole, conocidos y desconocidos harán lo imposible para que cualquier vaso de bebida que quede a tu alcance termine medio vacío. La cantidad de líquido que desaparezca del recipiente ineludiblemente entrará en contacto con las puntas de las mangas de la ropa que vistas en ese momento.
Además (prestar atención a la “cadena” de axiomas):
El anfitrión de la fiesta, poseerá una casa con patio. Dicho patio estará en condiciones aceptables para realizar el festejo pertinente (a pesar de la lluvia), pero en el centro de aquél lugar encontraremos un charco de un centímetro de profundidad; que obviamente se hará muy amigo de tus zapatillas y de la prenda que vistas en tus piernas.
Y para finalizar la serie:
El nivel de entusiasmo con el que un individuo disfrutará una hamburguesa, regresando a su casa, será directamente proporcional a la cantidad de horas que dicho individuo acumule sin dormir; e inversamente proporcional a la cantidad de bebidas alcohólicas que haya ingerido durante el transcurso de la noche.
¡Albertito, Beto, Chino, etcétera… suertes en España
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